sábado, 24 de septiembre de 2016

"Crecer es opcional"

Les copio una enseñanza enviada por mi amiga Tahys Bello. Espero la disfruten, porque a mi parecer, es una de las mejores Clases de Pasillo que he leído...

El primer día de clase en la Universidad, nuestro profesor se presentó a los alumnos y nos desafió a que nos presentásemos a alguien que no conociésemos todavía. *
*Me quedé de pie para mirar alrededor cuando una mano suave tocó mi  hombro.
*Miré para atrás y vi una pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser. *
*Dijo: "Eh, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de  edad ¿Puedo darte un abrazo?"... *
*Me reí y respondí: "¡Claro que puede!". * *Y ella me dio un gigantesco apretón. * - "¿Por qué está Ud. en la Facultad en tan tierna e inocente edad?",pregunté. *
*Respondió juguetona: *- "Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un montón  de hijos y entonces jubilarme y viajar". *
"Está bromeando", le dije.   *
*Yo estaba curioso por saber qué la había motivado a entrar en  este desafío con su edad;   *
*Y ella dijo:- "Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora estoy  teniendo uno !". *
*Después de clase caminamos hasta el edificio de la Unión de Estudiantes, Y compartimos una malteada de chocolate. Nos hicimos amigos instantáneamente.
*Todos los días en los siguientes tres meses teníamos clase juntos y  hablábamos sin parar.   *
*Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella "máquina del  tiempo" compartir su   experiencia y sabiduría conmigo. *
*En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba. Adoraba vestirse bien, y se reflejaba en la atención que le daban los otros estudiantes.   * *Estaba disfrutando la vida... *
*Al fin del  un semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro banquete del equipo de fútbol. Fue presentada y se aproximó al podium. *
*Cuando comenzó a leer su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas al suelo. *
*Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente:  "Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! . Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablar a Uds. sobre aquello  que sé". *
*Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó: *- "No dejamos de jugar porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de jugar". *
"Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito: *- Se necesita reír y encontrar humor en cada día. *- Se necesita tener un sueño, pues cuando éstos se pierden, uno muere... *
*¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo sospechan! *Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer..." *
"Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama por un año entero sin hacer nada productivo, terminará con veinte años..."
*"Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año y no hago cosa alguna, quedaré con ochenta y ocho años..." *
- "Cualquiera consigue quedar más viejo. Eso no exige talento ni habilidad." *
*- "La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad." *
"Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer." *
*- "Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos". *
*Al fin de ese año, Rosa terminó el último periodo de la  facultad que comenzó tantos años atrás. *
*Una semana después de recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño. *
*Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a  la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que "nunca  es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser". *
*Estas palabras han sido divulgadas por amor y en memoria de Rosa:
* "ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL" *
*Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya,  porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás. *
*Cuando termines de leer este mensaje, por favor, envía estas palabras de Consejo a tus amigos   y familiares, ¡ellos lo apreciarán realmente! *
*Si no lo haces, no hay siete años de mala suerte, ni maldiciones ni  nada de nada.   *
*Sólo no compartirás palabras de ánimo, de esperanza, que tal vez alguien está necesitando. *
P.D.: Esta es una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia, Medellín. Colombia.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Pisto Leron


Mucho se ha hablado sobre los nervios, las impresiones, el estrés, incluso las fatigas por así decirlo, producidas en la espera a la llegada del profesor el primer día de clases. Al parecer, son como maripositas estomacales de enamorado mezcladas con avispas de divorciado, una especie de esperanza que se nubla cuando la persona con la que puedes asegurar el triunfo de aprobar o analizar las tentativas de la huida honrosa.

Uno de los profesores que, por diversas razones, provocaba una análisis exhaustivo de las posibilidades de fuga era el Dr. Pistógenes Lerongio, un tecnócrata marabino, de amplios conocimientos en circuitos eléctricos, máquinas eléctricas y de un curso que se creó como compendio general para las escuelas de ingeniería fuera del edificio de elétrica-electrónica, llamada ingeniería eléctrica. Con amplios conocimientos traídos desde mas allá del Atlántico, el Prof. Pisto Leron, como era conocido entraba al aula bajo la mirada estática de su audiencia. Los aires de superioridad, provocaban una diferencia (de potencial) entre éste y sus nuevos estudiantes; sin embargo, la resistividad del grupo impedía cierto de flujo de información. 

El Pisto Leron llegaba siempre con su saco color kaki y maletín de un color que intentaba combinar, unos jeans anchos provenientes de la dotación uniformada de alguna empresa, y una camisa manga larga de tonos claros con rayas verticales o puntos, o con figuras que asemejaban la visual de un microscopio óptico en una clase de biología de secundaria. La entrada triunfal, se veía re-matada por un procedimiento que parecía parte de un ritual: Pisto Leron sacaba el arma de una funda, que intentaba combinar con el mismo color del saco, y la introducía en el maletín.

No podemos resumir aquí el sinnúmero de reacciones que semejante acción provocaba. Algunas damas se ponían la mano en la boca como para que no entrara ni una alambre conductor, algunos desorbitaban sus ojos como si recibieran una descarga eléctrica, y otros al parecer, los nervios les daban por quedarse callados o reirse. Lo cierto es que la práctica del dr., a pesar de que era una flagrante violación a la normativa, fue común durante toda su carrera docente. El decía que era por "seguridad", la que le aseguró que ningún estudiante realizara una queja formal (al menos que haya sido pública) y que el asunto no pasara sólo de un rumor visible a la colectividad.

Hoy en día, el profesor Leron no está entre nosotros, lamentablemente para la humanidad, y tampoco se encuentra en el aula. Antes de partir, sufrió muchos incidentes negativos por su elemento de seguridad, pero eso sería parte de otra clase. La enseñanza de ésta, podría ser, el hecho de cómo nos afecta el silencio cómplice de una aula, que nos lleva a tolerar muchas veces, actitudes que no toleraríamos en la calle. Esas deben ser la mejoras sensiblemente profundas con las cuales debemos conectarnos día a día, para el mejor desempeño de cualquier institución, sea en clases de aula o en clases de pasillo.

Engel Salazar Aguirre.
Septiembre de 2016.